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SANTIAGO CAMACHO y su perro NICO: "somos amigos, muy amigos"

Periodista, escritor y experto en teorías de conspiración

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Santiago Camacho es periodista, escritor y experto en teorías de conspiración. Actualmente forma parte del equipo del programa Milenio 3 (Cadena SER) y de Cuarto Milenio (Cuatro). Ha tenido la gentileza de escribir para Silosperroshablaran un entrañable y "muy personal" post sobre su fiel amigo NICO. Entre los libros más destacados de Santiago se encuentran: "20 grandes conspiraciones de la historia", "Biografía no autorizada del Vaticano" y "La troika y los 40 ladrones". A continuación os dejamos con sus palabras:

 

"Nico llegó de improviso… Lo encontré en la calle siendo un cachorro, muerto de sed, sucio y agotado. Se cruzó ante nuestro coche y nada más cogerle se quedó dormido en mis rodillas. Lo primero que hice fue llevarle al veterinario. No tenía microchip, así que no había forma de identificar al dueño (personalmente, dudo que se hubiera escapado) y decidí quedármelo. Fueron días duros de adaptación, Nico estaba severamente traumatizado y se volvía loco cada vez que se quedaba solo. Costó mucha paciencia y cariño que se fuera adaptando, que perdiera la mirada infinitamente triste con la que llegó a casa".

 

El primer día de Nico en casa.

El primer día de Nico en casa.

 

Tener un perro es un privilegio que conlleva una responsabilidad. Pero las contraprestaciones son increíbles. Aprendes mucho sobre ti mismo, y de él: es una fuente inagotable de cariño, de complicidad. Aprendes a aceptar sus manías, su carácter y a marcarle sus límites. Es algo que, en un mundo tan complejo como el nuestro, te reconcilia con la pureza y la sencillez. Aparte, está muy bien tener a alguien que siempre se alegra cuando llegas a casa. La lección primordial que me ha enseñado Nico es la fidelidad. Ser fiel a

la manada. Una vida vivida para los demás es una vida bien vivida. Como la suya. Básicamente somos amigos, muy amigos. Hay una jerarquía, tiene que haberla por su bien y eso es especialmente importante en un perro que ha pasado por un trauma. Su mundo tiene que estar ordenado y tiene que percibirlo así en todo momento. Pero nos divertimos juntos, tenemos nuestros ratos de hacer el ganso juntos, de tumbarnos juntos a no hacer nada. La palabra es complicidad.

Tiene un montón de cosas encantadoras. Le gusta usarme de almohada. Cuando no le veo le gusta saltarse las reglas, subiendo a la cama, por ejemplo. Pero luego es tan inocente que se deja sus juguetes encima. Además sonríe. En serio. Puede quedase embobado mirando a Poppy, mi loro, durante la mayor parte de la tarde. Me maravilla la capacidad que tiene para dormir a cualquier hora y también su insaciable curiosidad. Si quiere algo, lo pide con una insistencia y una obcecación absolutamente desarmantes. Y resopla cuando quiere llamar la atención. No se vuelve loco con los niños pequeños, pero es amable con ellos. Y el único momento en el que ladra es cuando quiere jugar.

Creo firmemente que Nico llegó a mi vida por una razón. Ha sido un punto de anclaje con las cosas importantes de la vida. Me hace sonreír todos los días. Es el mejor amigo que nunca he tenido. Por cierto, se llama Nico porque en la época que le encontré estaba jugando al GTA V.

Tener un perro es un privilegio que conlleva una responsabilidad.

El protagonista del juego es un inmigrante ilegal balcánico en Estados Unidos llamado Nico Bellic, así que me pareció un nombre adecuado para mi perro “indocumentado”. Tiene bastante mérito que escriba tan bien sobre el “bueno de Nico”, porque hace unos momentos que acaba de esparcir, con una meticulosidad digna de estudio, el contenido del cubo de la basura por la cocina. En fin…

 

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